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ROBIN HOOD



ESTA ES LA VERDADERA HISTORIA DE ROBIN HOOD, TAL COMO SE CUENTA EN EL REINO ANIMAL. QUIEN LA CUENTA ES UN GALLO, QUE TOCA EL LAÚD Y FORMA PARTE DE LA BANDA.

ROBIN HOOD ES UN ZORRO, Y SU AMIGO, PEQUEÑO JUAN, ES UN OSO. EL SHERIFF DE NOTTINGHAN SIEMPRE LES ESTÁ PERSIGUIENDO, PERO ELLOS CONSIGUEN ESCAPAR.

EL REY RICARDO, UN LEÓN BUENO Y VALIENTE, TUVO QUE IR A LA GUERRA. EN SU LUGAR REINA SU HERMANO, EL PRÍNCIPE JUAN, UNA PERSONA RUIN Y MISERABLE. UN DÍA ROBIN Y PEQUEÑO JUAN, AL VER LA CARROZA DEL PRÍNCIPE, TIENEN UNA GRAN IDEA.

EL PRÍNCIPE JUAN USA LA CORONA DEL REY Y JUEGA CON MONEDAS DE ORO, Y CON ÉL VIAJA SIR HISS, SU CONSEJERO.

EL PRÍNCIPE SÓLO PIENSA EN COBRAR IMPUESTOS Y EN ATENDER LOS MALOS CONSEJOS DE HISS.

LA IDEA DE ROBIN Y PEQUEÑO JUAN FUE DISFRAZARSE DE GITANAS Y OFRECERSE A LEER LA BUENAVENTURA AL PRÍNCIPE JUAN. AL MISMO TIEMPO, ROBIN QUITÓ LAS PIEDRAS PRECIOSAS DE LOS ANILLOS DEL PRÍNCIPE Y PEQUEÑO JUAN COGÍA LAS MONEDAS DE ORO QUE HABÍA EN UNA ARCA.

CUANDO LOS DOS AMIGOS HABÍAN ESCAPADO, EL PRÍNCIPE SE DIO CUENTA DEL ENGAÑO Y MANDÓ A LOS GUARDIAS A PERSEGUIRLOS, PERO YA ESTABAN DEMASIADO LEJOS.



EL SHERIFF CONTINUABA COBRANDO IMPUESTOS. AQUEL DÍA, LLEGÓ A CASA DE LA VIUDA CONEJA, DONDE ESTABAN CELEBRANDO EL CUMPLEAÑOS DE TAPITI. EL SHERIFF LES COBRÓ SU ÚNICA MONEDA.

EN SEGUIDA APARECIÓ ROBIN HOOD, QUE COMO REGALO DE CUMPLEAÑOS TRAJO A TAPITI UN ARCO, FLECHAS Y SU PROPIO GORRO. ASÍ EL CONEJITO SE SINTIÓ MUY FELIZ.

TAPITI JUGABA A LANZAR FLECHAS Y UNA DE ELLAS CAYÓ EN EL JARDÍN DEL PRÍNCIPE JUAN. ALLÍ ESTABAN LA BELLA MARIAN Y SU AMIGA LADY KLUCK. TAPITI SE QUEDÓ MIRANDO, YA QUE SABÍA QUE ROBIN HOOD ESTABA ENAMORADO DE MARIAN.

OTRO AMIGO DE ROBIN HOOD, FRAY TUCK, LE CUENTA QUE VA A HABER UN TORNEO DE TIRO AL ARCO. ROBIN DESCONFÍA PORQUE PUEDE SER UNA TRAMPA, PERO AL SABER QUE EL PREMIO SERÁ UN BESO DE MARIAN, DECIDE PARTICIPAR.

PARA NO SER RECONOCIDOS, ROBIN SE PRESENTA AL TORNEO DISFRAZADO DE CIGÜEÑA Y PEQUEÑO JUAN FINGE SER UN NOBLE DE ALTO RANGO.

PARTICIPAN MUCHOS ARQUEROS, PERO AL FINAL SÓLO QUEDAN EL SHERIFF Y ROBIN, DISFRAZADO DE CIGÜEÑA. A PESAR DE LAS TRAMPAS DEL SHERIFF, LA CIGÜEÑA VENCE.

CUANDO ROBIN VA A RECOGER EL PREMIO, LA "CIGÜEÑA" ES DESENMASCARADA Y TODOS SE DAN CUENTA DE QUE ES ROBIN HOOD. EL PRÍNCIPE JUAN MANDA PRENDERLO, PERO PEQUEÑO JUAN OBLIGA AL PRÍNCIPE A SOLTAR A ROBIN HOOD. Y COMIENZA LA PELEA.





PELEAN LOS GUARDIAS, PELEAN LOS AMIGOS DE ROBIN HOOD Y HASTA LAS MUJERES Y LOS NIÑOS PELEAN. PERO ROBIN CONSIGUE PROTEGER A MARIAN E INCLUSO PEDIRLA EN MATRIMONIO.

EN LOS BOSQUES, TODOS CELEBRAN EL TRIUNFO DE ROBIN Y SU NOVIAZGO CON MARIAN. PEQUEÑO JUAN CANTA Y BAILA, HACIENDO BURLA DEL PRÍNCIPE JUAN.

PARA VENGARSE , EL PRÍNCIPE JUAN MANDA COBRAR MÁS IMPUESTOS Y EL SHERIFF COGE PRESO A QUIEN NO PUEDE PAGAR. HASTA FRAY TUCK ACABA EN LA CÁRCEL. LAS COSAS VAN DE MAL EN PEOR EN NOTTINGHAM Y HAY QUE ESPERAR A QUE ROBIN HOOD HAGA ALGO.

EL PRÍNCIPE JUAN SABÍA QUE ROBIN IBA A INTENTAR SALVAR A FRAY TUCK Y A LOS OTROS PRISIONEROS. INCLUSO EL MISMO SHERIFF ESTABA VIGILANDO LA PRISIÓN. PERO ROBIN HOOD Y PEQUEÑO JUAN SALTAN LOS MUROS DE LA FORTALEZA. ALLÍ DENTRO ROBIN SE DISFRAZA DE GUARDA Y APROVECHANDO QUE EL SHERIFF DUERME, LE ROBA LAS LLAVES.

PEQUEÑO JUAN LIBERA DE LAS CADENAS A FRAY TUCK Y ENTRE LOS DOS SUELTAN A TODOS SUS AMIGOS. CON LA AYUDA DE UNA CUERDA, ROBIN LLEGA A LA HABITACIÓN DEL PRÍNCIPE.

EL PRÍNCIPE DUERME RODEADO DE SACOS DE ORO. EL CONSEJERO HISS TAMBIÉN DUERME. ROBIN ATA LOS SACOS DE ORO A UNA CUERDA QUE ACABA EN LA VENTANA DE LA PRISIÓN.



EN LA VENTANA DE LA PRISIÓN EL PEQUEÑO JUAN RECOGE LOS SACOS DE ORO Y LOS ENTREGA A LOS POBRES. Y ASÍ TODOS ESCAPAN DE LA PRISIÓN LLEVANDO EL ORO QUE EL PRÍNCIPE JUAN LES HABÍA ROBADO. PERO EL PRÍNCIPE Y EL CONSEJERO HISS DESPIERTAN Y DAN LA VOZ DE ALARMA. LOS GUARDIAS PERSIGUEN A ROBIN Y A LOS FUGITIVOS, PERO ROBIN CONSIGUE QUE TODOS SUS AMIGOS ESCAPEN AUNQUE ÉL QUEDA PRESO. INTENTA ESCAPAR POR LA TORRE, PERO EL SHERIFF LE PRENDE FUEGO.

ESTA VEZ ROBIN PARECE PERDIDO. EL ÚNICO RECURSO ES TIRARSE AL FOSO QUE RODEA EL CASTILLO. PARA ESCAPAR DE SUS FLECHAS Y DEL FUEGO, ROBIN SE SUMERGE Y CONSIGUE NADAR HASTA LA OTRA ORILLA, DONDE ENCUENTRA A SUS AMIGOS.

UNA VEZ TODOS JUNTOS, LO CELEBRAN EN EL BOSQUE. LA FIESTA SE HACE MÁS ALEGRE CON LA VUELTA DEL REY RICARDO. EL PRÍNCIPE JUAN ES OBLIGADO A ENTREGAR EL TRONO A SU HERMANO Y TODOS ESTÁN MUY FELICES. PERO LOS MÁS FELICES DE TODOS SON ROBIN Y MARIAN, QUE AHORA SE PUEDEN CASAR.


FIN
EXTRAÍDO DE https://www.muchoscuentos.com/cuentos-cl%C3%A1sicos

RICITOS DE ORO



ÉRASE UNA VEZ UNA FAMILIA COMPUESTA POR TRES OSITOS QUE VIVÍA EN UNA HERMOSA CASITA EN EL CORAZÓN DE UN GRAN BOSQUE.

EL PAPÁ OSO ERA MUY GRANDE, LA MAMÁ OSA ERA DE TAMAÑO MEDIANO, Y EL HIJITO ERA UN OSITO MUY PEQUEÑO.

UN DÍA, MAMÁ OSA PREPARÓ TRES PLATOS DE SOPA PARA LA HORA DEL ALMUERZO.

LA SOPA ESTABA TAN CALIENTE QUE NO SE PODÍA TOMAR Y PAPÁ OSO DIJO: "VAMOS A DAR UN PASEO POR EL BOSQUE MIENTRAS SE ENFRÍA". Y LOS TRES OSOS SALIERON DE SU CASITA Y CERRARON LA PUERTA.



ACABABAN DE IRSE LOS OSITOS CUANDO LLEGÓ RICITOS DE ORO, UNA NIÑA MUY TRAVIESA QUE HABÍA SALIDO A PASEAR SOLA POR EL BOSQUE.

RICITOS DE ORO MIRÓ POR UNA DE LAS VENTANAS Y, COMO NO HABÍA NADIE, ABRIÓ LA PUERTA PARA VER LO QUE HABÍA DENTRO.

RICITOS DE ORO SE ACERCÓ A LA MESA, PROBÓ LA SOPA DE PAPÁ OSO Y GRITÓ: !DEMASIADO CALIENTE!

DESPUÉS PROBÓ LA SOPA DE MAMÁ OSO Y DIJO: ¡DEMASIADO FRÍA!

POR ÚLTIMO, PROBÓ LA SOPA DEL OSITO PEQUEÑO Y DIJO: ¡QUÉ SOPA MÁS DELICIOSA!, Y SE LA COMIÓ TODA.



RICITOS DE ORO HABÍA COMIDO TANTO QUE LE ENTRÓ SUEÑO. PRIMERO SE SENTÓ EN LA SILLA DE PAPÁ OSO Y DIJO: ¡DEMASIADO DURA!

SE BAJÓ DE LA SILLA, Y SE SENTÓ EN LA SILLA DE MAMÁ OSA, Y DIJO: ¡DEMASIADO BLANDA!. POR ÚLTIMO, SE SENTÓ EN LA SILLA DEL OSITO PEQUEÑO Y DIJO: ¡QUÉ SILLA MÁS CÓMODA!, Y SE QUEDÓ DORMIDA.

PERO AL POCO RATO...¡CATAPLUM! RICITOS DE ORO SE CAYÓ AL SUELO. PESABA TANTO QUE HABÍA HECHO AÑICOS LA SILLA DEL OSITO PEQUEÑO.



MUY ENFADADA, RICITOS DE ORO SE FUE AL DORMITORIO. ALLÍ VIO TRES CAMAS. PROBÓ A ACOSTARSE EN LA DE PAPÁ OSO Y DIJO: ¡ES DEMASIADO ALTA!

DESPUÉS, RICITOS DE ORO PROBÓ A ACOSTARSE EN LA CAMA MEDIANA, QUE ERA LA DE MAMÁ OSA, PERO PRONTO DIJO: ¡ES DEMASIADO BAJA!

POR ÚLTIMO, SE ACOSTÓ EN LA DEL OSITO PEQUEÑO Y DIJO: ¡QUÉ CAMA MÁS CÓMODA!

RICITOS DE ORO SE TAPÓ Y SE ACURRUCÓ; BOSTEZÓ DOS VECES Y SE QUEDÓ DORMIDA. NI SIQUIERA OYÓ A LOS OSITOS CUANDO REGRESARON DE SU PASEO POR EL BOSQUE Y ABRIERON LA PUERTA DE LA CASITA.



LOS OSITOS TENÍAN MUCHA HAMBRE Y QUERÍAN COMER, PERO CUANDO PAPÁ OSO VIO SU PLATO, EXCLAMÓ CON UN GRAN VOZARRÓN: ¿QUIÉN HA PROBADO MI SOPA?

MAMÁ OSA TAMBIÉN MIRÓ SU PLATO Y DIJO CON VOZ MÁS SUAVE: ¿Y QUIÉN HA PROBADO LA MÍA?

CUANDO EL OSITO PEQUEÑO VIO SU PLATO, DIJO CON UNA VOCECITA MUY DULCE: ¿QUIÉN SE HA COMIDO MI SOPA Y ME HA DEJADO SIN NADA?

EL OSITO PEQUEÑO SE ECHÓ A LLORAR PERO LA MAMÁ OSA LE DIJO: "NO LLORES, QUE ENSEGUIDA TE PREPARO MÁS".



PAPÁ OSO ESTABA MUY ENFADADO. "ALGUIEN HA ENTRADO EN NUESTRA CASITA", DIJO REFUNFUÑANDO, Y EMPEZÓ A MIRAR POR TODOS LOS RINCONES. DE PRONTO, SE PARÓ DELANTE DE SU SILLA Y EXCLAMÓ CON UN GRAN VOZARRÓN: ¿QUIÉN SE HA SENTADO EN MI SILLA?

LA MAMÁ OSA TAMBIÉN EMPEZÓ A MIRAR POR TODOS LOS RINCONES Y CON VOZ MÁS SUAVE DIJO: ¿Y QUIÉN SE HA SENTADO EN MI SILLÓN?

EL OSITO PEQUEÑO CORRIÓ HACIA SU SILLA Y DIJO CON SU VOCECITA DULCE: ¿QUIÉN SE HA SENTADO EN MI SELLA? ¡ESTÁ HECHA AÑICOS!



A CONTINUACIÓN, LOS TRES OSITOS ENTRARON EN EL DORMITORIO.

PAPÁ OSO VIO SU CAMA Y EXCLAMÓ CON UN GRAN VOZARRÓN: ¿QUIÉN SE HA ACOSTADO EN MI CAMA?

MAMÁ OSA VIO SU CAMA Y DIJO CON VOZ MÁS SUAVE: ¿Y QUIÉN SE HA ACOSTADO EN LA MÍA?

EL OSITO PEQUEÑO SE ACERCÓ A SU CAMA Y DIJO CON SU VOZ DULCE: ¿QUIÉN SE HA ACOSTADO EN MI CAMA? ¡MIRAD, TODAVÍA ESTÁ DURMIENDO!

RICITOS DE ORO SE DESPERTÓ Y AL ABRIR LOS OJOS SE LLEVÓ UN BUEN SUSTO PORQUE A LOS PIES DE LA CAMA HABÍA TRES OSOS QUE LA MIRABAN.

RICITOS DE ORO SALTÓ DE LA CAMA Y SE ESCAPÓ POR LA VENTANA. CORRIÓ SIN PARAR HASTA QUE LLEGÓ A SU CASA, DONDE LA ESPERABA SU MAMÁ.

LOS TRES OSITOS NO VOLVIERON A VER A RICITOS DE ORO NUNCA MÁS Y RICITOS DE ORO NUNCA JAMÁS VOLVIÓ A PASEAR SOLA POR EL BOSQUE.

FIN

EXTRAÍDO DE https://www.muchoscuentos.com/cuentos-cl%C3%A1sicos

PULGARCITO


ERASE UNA VEZ UN MATRIMONIO DE LEÑADORES MUY POBRES QUE TENÍAN SEIS HIJOS. CON LA LEÑA QUE CADA DÍA EL PADRE RECOGÍA NO SACABA SUFICIENTE DINERO PARA COMER TODOS.

POR ESO LE DIJO A SU MUJER QUE TENDRÍA QUE LLEVARSE A LOS NIÑOS PARA QUE LE AYUDASEN, AUNQUE FUERAN TAN PEQUEÑOS.



PULGARCITO, QUE ERA EL MAYOR, LE OYÓ E IDEÓ UN PLAN. PARA DEJAR RASTRO, EL AVISPADO NIÑO FUE ECHANDO MIGUITAS DE PAN POR EL SUELO Y ASÍ ENCONTRAR EL CAMINO DE VUELTA POR SI SE PERDÍAN. LOS NIÑOS CONTENTOS SEGUÍAN A SU PADRE.



JUNTO A ÉL SE PUSIERON A RECOGER LEÑA, PERO LOS NIÑOS SE ALEJARON DEMASIADO Y TERMINARON PERDIÉNDOSE EN EL BOSQUE. TODOS SE ECHARON A LLORAR MENOS PULGARCITO QUE PENSÓ QUE CON SU PLAN ENCONTRARÍA EL CAMINO PARA VOLVER A CASA. SIN EMBARGO, LAS MIGUITAS YA SE LAS HABÍAN COMIDO LOS PAJARITOS Y DE NUEVO LOS NIÑOS COMENZARON A LLORAR.



PULGARCITO LOS CONSOLÓ Y ECHARON A ANDAR. LLEGARON A UNA CASA Y LES ABRIÓ UNA MUJER QUE LES DIO ALGO DE CENAR, PERO QUE A SU VEZ LES AVISÓ DE QUE ALLÍ VIVÍA UN OGRO QUE ESTABA A PUNTO DE LLEGAR.



APENAS HABÍAN ACABADO DE CENAR CUANDO OYERON UNAS POTENTES PISADAS ACERCARSE. SALIERON CORRIENDO Y SE AGAZAPARON EN LA PARTE TRASERA DE LA CASA. PERO LA CURIOSIDAD LES HIZO MIRAR A TRAVÉS DE LA VENTANA Y VER SU CARA. ALLÍ ESTABA COMIÉNDOSE UNA PATA DE CERDO Y BEBIENDO UNA JARRA DE VINO.



CUANDO DE PRONTO, LE VINO UN FINO OLOR A NIÑO, SALIÓ TRAS SU RASTRO.

LOS NIÑOS HUYERON A TODA PRISA, PERO EL OGRO LES PERSEGUÍA CON SUS BOTAS DE SIETE LEGUAS. LOS NIÑOS, AMEDRENTADOS ESTABAN ESCONDIDOS EN LOS HUECOS DE LOS ÁRBOLES.



ESPERABAN EL FATAL DESENLACE. PERO EL OGRO, CANSADO, DECIDIÓ RECOSTARSE SOBRE UN ÁRBOL Y ECHAR LA SIESTECITA. PARA ELLO SE QUITÓ LAS BOTAS, MOMENTO QUE PULGARCITO APROVECHÓ PARA QUITÁRSELAS Y VOLVER A CASA CON SUS HERMANOS.

AQUELLAS BOTAS ERAN MÁGICAS E IBA MUY RÁPIDO A TODOS LADOS. PULGARCITO FUE NOMBRADO CARTERO REAL Y GRACIAS A ELLO PUDO TRAER DINERO A SU FAMILIA QUE NUNCA MÁS VOLVIÓ A PASAR HAMBRE


FIN.

EXTRAÍDO DE https://www.muchoscuentos.com/cuentos-cl%C3%A1sicos

PETER PAN



TODAS LAS NOCHES, ANTES DE IR A DORMIR, WENDY CONTABA A SUS DOS HERMANOS MENORES SU CUENTO FAVORITO.

ERA EL DE PETER PAN, UN NIÑO QUE VIVÍA CON LAS HADAS Y QUE NO QUERÍA CRECER.

UNA NOCHE, PETER PAN Y EL HADA CAMPANILLA APARECIERON EN LA VENTANA DE LA HABITACIÓN E INVITARON A LOS NIÑOS A VIAJAR AL PAÍS DE NUCAJAMÁS.



LOS NIÑOS ACEPTARON Y, CONTAGIADOS POR LA MAGIA DEL HADA, VOLARON HASTA LLEGAR A UNA BELLA ISLA, DONDE DECIDIERON CONSTRUIR UNA CASA PARA VIVIR TODOS JUNTOS.

WENDY POR LAS NOCHES, SEGUÍA CONTANDO EL CUENTO A SUS HERMANOS Y TODOS ERAN MUY FELICES.



UNA NOCHE, EL CAPITÁN GARFIO Y SUS TEMIBLES SECUACES LES ATACARON; RAPTARON A WENDY Y A SUS HERMANOS Y ECHARON VENENO EN LA COPA DE AGUA DE PETER PAN, PARA QUE ASÍ NO PUDIERA SEGUIRLES.



AL DÍA SIGUIENTE, PETER PAN, AJENO A LO QUE HABÍA OCURRIDO DURANTE LA NOCHE, INTENTÓ BEBER AGUA DE SU COPA, PERO CAMPANILLA SE LO IMPIDIÓ, CAYENDO ELLA MISMA FULMINADA POR EL EFECTO DEL VENENO.

USANDO LA MAGIA APRENDIDA DE LAS HADAS, PETER PAN PUDO SALVAR A LA DULCE CAMPANILLA.



AL INSTANTE, PETER PAN SE DIO CUENTA DE QUE GARFIO HABÍA RAPTADO A WENDY Y SUS HERMANOS, DE MODO QUE CORRIÓ EN SU AYUDA.

SE ENFRENTÓ VALIENTEMENTE AL MALVADO Y, DE UNA SOLA ESTOCADA SALIÓ VENDEDOR DE LA CONTIENDA.



GARFIO CAYÓ AL AGUA, DONDE UN GRUPO DE FEROCES COCODRILOS, LOS MISMOS QUE HACIA TIEMPO LE HABÍAN DEVORADO LA MANO, LE ESPERABAN PARA DARSE UN BUEN BANQUETE.



MIENTRAS TANTO, LOS PADRES DE WENDY ESTABAN MUY PREOCUPADOS POR SUS HIJOS. NO PODÍAN IMAGINAR EL MOTIVO DE SU DESAPARICIÓN. ELLOS ERAN BUENOS PADRES Y LES ADORABAN. COMO PETER PAN LO SABÍA, DECIDIÓ ACOMPAÑARLES A CASA.



UNA VEZ EN CASA, LOS NIÑOS ABRAZARON A SUS PADRES Y LES PROMETIERON NO VOLVER A ESCAPARSE NUNCA MÁS. MIENTRAS, PETER PAN REGRESABA AL PAÍS DE NUNCAJAMÁS, SEGURO DE HABER ECHO LO CORRECTO, PERO TRISTE POR ALEJARSE DE SUS AMIGOS.


FIN
Extraído de https://www.muchoscuentos.com/cuentos-cl%C3%A1sicos

PINOCHO



EN UN PUEBLECITO PERDIDO ENTRE LAS MONTAÑAS, VIVÍA UN HUMILDE CARPINTERO AL QUE TODOS CONOCÍAN COMO GEPPETTO. ERAN TANTAS LAS GANAS DE TENER UN HIJO QUE SE HIZO UN MUÑECO DE MADERA DE PINO AL CUAL LLAMÓ PINOCHO.

ERA TAN PERFECTO QUE PARECÍA UN NIÑO DE VERDAD. POR ENCANTAMIENTO COBRÓ VIDA Y GEPPETTO LLORÓ DE EMOCIÓN ADOPTÁNDOLE COMO A UN HIJO.PERO EL DÍA QUE LLEGÓ EL CIRCO AL PUEBLO, PINOCHO VENDIÓ TODO LO QUE GEPPETTO LE HABÍA COMPRADO PARA IR AL COLEGIO Y COMPRÓ ENTRADAS PARA VERLO.











UN GRILLITO QUE ERA COMO LA VOZ DE SU CONSCIENCIA SIEMPRE LE ADVERTÍA DE LO QUE ESTABA MAL, PERO PINOCHO NO LE HACIA CASO Y HACIA NOVILLOS TODOS LOS DÍAS. ASÍ PASO QUE DE TANTO MENTIRLE A SU PADRE LE CRECIERON LA NARIZ Y DE NO ESTUDIAR, LE SALIERON OREJAS DE BURRO.



AL ENTERARSE GEPPETTO DE SU COMPORTAMIENTO SALIÓ EN SU BUSCA PERO CON TAN MALA SUERTE QUE CAYÓ AL MAR. EL HADA QUE HIZO SU ENCANTAMIENTO APARECIÓ PARA DARLE UNA BUENA REPRIMENDA, HACIÉNDOLE PROMETER QUE NO VOLVERÍA A FALTAR A CLASE Y OBEDECERÍA SIEMPRE AL GRILLITO.







AUNQUE SU NARIZ SEGUÍA GRANDE POR MENTIROSO, SUS OREJAS DESAPARECIERON, LA SABIDURÍA LE HIZO REACCIONAR, SALIENDO AL MAR A BUSCAR A SU PADRE. SE ENFRENTÓ CON LA BALLENA QUE HABÍA ENGULLIDO A SU PADRE E HIZO QUE ESTORNUDARA LANZÁNDOLE UNA ANTORCHA ENCENDIDA DENTRO DE LA BOCA. GEPPETTO NO REGAÑO A PINOCHO Y LE ABRAZÓ AL VERLO DE NUEVO. PINOCHO NUNCA VOLVIÓ A FALTAR A LAS CLASES Y FUE UN MUÑECO TAN BUENO QUE EL HADA DECIDIÓ RECOMPENSARLE, CONVIRTIÉNDOLE EN UN NIÑO DE VERDAD.


FIN
Extraído de https://www.muchoscuentos.com/cuentos-cl%C3%A1sicos

LOS VIAJES DE GULLIVER



EL JOVEN GULLIVER, MÉDICO DE PROFESIÓN, DECIDIÓ EMPLEARSE EN UN BARCO PARA IR A BUSCAR FORTUNA.

EN UNO DE SUS VIAJES EL BARCO NAUFRAFÓ, QUEDANDO GULLIVER A MERCED DE LAS OLAS. LUCHÓ CON TODAS SUS FUERZAS Y NADÓ DURANTE VARIAS MILLAS.

AL LLEGAR A TIERRA FIRME SE DEJÓ CAER DESFALLECIDO. CUANDO SE DESPERTÓ, NO PODÍA CREER LO QUE VEÍAN SUS OJOS.


UN EJÉRCITO DE DIMINUTOS HOMBRECILLOS LE LANZABA LANZAS PEQUEÑAS QUE LE HACÍAN SENTIR COMO SI TUVIERA MILES DE ALFILERES CLAVADOS EN SU PIEL.

CUANDO CONSIGUÓ TRANQUILIZARLOS, LOS HOMBRECILLOS, LE EXPLICARON QUE SE ENCONTRABA EN LILIPUT Y QUE DEBÍA CONSIDERARSE SU PRISIONERO.

GULLIVER, CON VOZ CALMADA, LES PIDIÓ QUE POR FAVOR NO SE ASUSTARAN Y LES CONTÓ DE DÓNDE VENÍA.


LE LLEVARON ANTE EL EMPERADOR, QUIEN LE PIDIÓ AYUDA PARA LUCHAR CONTRA LOS ENEMIGOS QUE HABITABAN LA ISLA VECINA.

A CAMBIO DE SU AYUDA, GULLIVER RECIBIRÍA COMIDA Y UN HOGAR PARA VIVIR. NUESTRO AMIGO DECIDIÓ COLABORAR; AL FIN Y AL CABO LE CAÍAN BIEN ESOS SIMPÁTICOS HOMBRECILLOS. ASÍ PUES, SE METIÓ EN EL MAR Y, DE CUATRO ZANCADAS, ATRAVESÓ EL ESTRECHO. CUANDO LLEGÓ AL OTRO LADO, AMARRO TODOS LOS BARCOS DE LA FLOTA ENEMIGA Y, TIRANDO DE ELLOS, REGRESÓ A LILIPUT.


EN AGRADECIMIENTO, LOS LILIPUTIENSES LE AYUDARON A VOLVER A CASA. GULLIVER REGRESÓ A SU HOGAR, PERO LE GUSTABA TANTO NAVEGAR QUE POCO TIEMPO DESPUÉS VOLVIÓ A EMBARCARSE. DURANTE LA TRAVESÍA EL AGUA EMPEZÓ A ESCASEAR Y, LOS MARINEROS, SE VIERON OBLIGADOS A IR HASTA LA COSTA PARA BUSCAR UN RÍO DONDE ABASTECERSE.

GULLIVER SE HIZO CARGO DE LA EXPEDICIÓN Y APROVECHÓ PARA BUSCAR HIERVAS MEDICINALES.


CUANDO MÁS ENTUSIASMADO ESTABA CON LAS RARAS ESPECIES QUE ACABABA DE ENCONTRAR, SE VIO SORPRENDIDO POR UN GIGANTE QUE LE QUERÍA ATRAPAR. GULLIVER ECHÓ A CORRER CON EL RESTO DE LOS MARINEROS, QUE HUÍAN DESPAVORIDOS, PERO NO LE SIRVIÓ DE NADA.

EL GIGANTE COGIÓ A GULLIVER CON SUS ENORMES MANOS Y LO ALZÓ HASTA LA ALTURA DE SUS OJOS.


EL GIGANTE PENSÓ QUE PODÍA GANAR MUCHO DINERO EXHIBIENDO A GULLIVER POR LOS PUEBLOS. ASÍ, FUE LLEVADO DE LUGAR EN LUGAR Y OBLIGADO A LUCHAS CON SU ESPADA, LUCIENDO SUS HABILIDADES DELANTE DE LA GENTE QUE PAGABA POR VERLE.

UN DÍA FUERON A LA CAPITAL DEL REINO. LA REINA EN PERSONA SE MOSTRÓ INTERESADA EN GULLIVER Y SE LO COMPRÓ AL GIGANTE POR CIEN MONEDAS DE ORO.

LA REINA ORDENÓ QUE LE CONSTRUYERAN UNA CASA ADECUADA A SU TAMAÑO. SIN EMBARGO, TODO TIPO DE PELIGROS LE ACECHABAN. UNA NOCHE, UN HORRIBLE ZUMBIDO LE DESPERTÓ. TRES AVISPAS ENORMES AVANZABAN HACIA ÉL. GULLIVER ECHÓ MANO A SU ESPADA Y COMO ERA MUY HÁBIL CON ELLA, PUDO SALIR VENCEDOR DE TAN ORIGINAL COMBATE.


TRAS ESTE INCIDENTE, LA REINA, A PESAR DEL CARIÑO QUE LE HABÍA TOMADO A GULLIVER, DISPUSO UN NAVÍO PARA QUE PUDIERA VOLVER A CASA Y LE DIO DINERO PARA QUE NO TUVIERA QUE PASAR PENURIAS.

GULLIVER DEDICÓ EL RESTO DE SU VIDA A ESCRIBIR SUS AVENTURAS.

FIN
Extraído de https://www.muchoscuentos.com/cuentos-cl%C3%A1sicos


Los duendecillos

Adaptación del cuento de los Hermanos Grimm

En una pequeña aldea perdida entre las montañas, había una casita muy coqueta en la que vivía una mujer que se dedicaba en cuerpo y alma a cuidar a su querido bebé.


El chiquitín era una auténtica monada. Tenía el pelo rubio, las mejillas regordetas y sonrosadas, y cuando sonreía, enseñaba dos dientecillos blancos como dos copitos de nieve. Era tan bonito y tan dulce que a su mamá se le caía la baba y se pasaba horas mirándole.

¡Se sentía tan feliz a su lado!… Cada día le alimentaba con mucho mimo para que creciera sano y fuerte. Después de comer, le ponía el pijama para que estuviera calentito y le acunaba al son de las nanas más dulces. En cuanto el pequeñín se dormía, cerraba las contraventanas para que no le molestara la luz y aprovechaba ese ratito de tranquilidad para hacer las tareas del hogar, como recoger agua de la fuente, pelar patatas o blanquear la ropa al sol.

Pero un día de abril, algo tremendo sucedió: unos duendecillos bromistas se colaron en el cuarto del bebé, saltaron dentro de la cunita y se lo llevaron. En su lugar, colocaron sobre el colchón un monstruo feísimo de cabeza enorme y ojos saltones como los de un sapo gigante.

Cuando al cabo de un rato la buena mujer acudió a despertar a su hijito, se llevó las manos a la cara y un grito aterrador salió de su boca.

– ¡Oh, qué horror! ¿Qué es este ser horrible? ¿Dónde está mi niño?

Desesperada, comenzó a buscar por toda la habitación, pero no había nadie ¡Parecía que se lo había tragado la tierra! Sólo se oían los gruñidos del espantoso monstruo que pataleaba entre las sábanas con la mirada fija en el techo.

Salió de allí enloquecida y corrió a casa de la vecina para pedirle ayuda.

– ¡Socorro! ¡María, María, ábreme la puerta!

La vecina abrió el cerrojo y vio a la pobre muchacha llorando y haciendo aspavientos.

– ¿Qué pasa? ¡Tranquilízate y cuéntame qué sucede!

– ¡Es horrible, María! ¡Alguien ha raptado a mi pequeño!

– ¿Pero qué dices? En este pueblo sólo vive gente buena y respetable ¡Nadie haría una cosa así!

– ¡Te digo que mi hijo ya no está! Dormía en su cuna y cuando fui a por él, había desaparecido ¡Alguien le raptó y dejó en su lugar un monstruo, un ser espantoso y repugnante!

La vecina puso cara de circunstancias y empezó a atar cabos.

– Creo que ya lo entiendo todo… Esto es cosa de los duendes del bosque ¡Siempre están gastando bromas pesadas y de mal gusto! Te diré lo que vas a hacer para recuperar a tu hijo.

–  ¡Sí, por favor, ayúdame!

–  Tranquila, es sencillo. Escúchame atentamente. Coge al monstruo, llévalo a la cocina y siéntalo en una sillita cerca de la chimenea. Después, enciéndela, pon un cazo de agua al fuego, y cuando hierva, echa dentro dos cáscaras de huevo.

–  Pero… ¿Para qué? ¡Suena absurdo!

–  ¡No lo es! Eso hará le hará reír y llamará la atención de los duendes. En menos que canta un gallo, aparecerán en tu casa, ya lo verás.

–  Pero María…

–  ¡Venga, venga, no pierdas tiempo y haz lo que te digo!

La madre regresó a la casa pensando que el remedio de su vecina era la tontería más grande que había escuchado en toda su vida, pero no tenía más opción que intentarlo.

Subió de dos en dos los escalones que llevaban a la habitación de su hijo y agarró al monstruo tratando de no mirarlo de lo feo que era. Después, lo sentó en una silla pequeña y lo sujetó con una correa para evitar que se cayera. Encendió la chimenea, cogió dos huevos, tiró las claras y las yemas, y puso las cáscaras vacías a hervir en una pequeña vasija de metal. En silencio, la mujer se escondió debajo de una mesa a esperar.

De repente, el monstruito, que no se había perdido ni un detalle de tan rara operación, gritó:

–  ¡Como el bosque más antiguo,

 igual soy yo de viejo,

 pero en la vida vi a nadie,

 hervir en agua una cáscara de huevo!

Y acto seguido, comenzó a reírse a mandíbula batiente.

–  ¡Ja ja ja! ¡Ja ja ja! ¡Ay, qué gracioso es esto! ¡Me parto de risa!

Sus carcajadas eran tan exageradas que atravesaron la puerta de la casa y retumbaron en el bosque. Por supuesto, el eco llegó a oídos de los duendes y reconocieron la voz del monstruo. Como la vecina había previsto, no tardaron en salir de sus refugios muertos de curiosidad ¡Estaban como locos por ver qué cosa tan divertida le producía esas risotadas!

Cruzaron el jardín, treparon por las ventanas, y a través del cristal vieron al monstruito, sentado en una silla partiéndose de risa. Los duendes se contagiaron y también empezaron a reír sin parar.

¡No había dudas! Ese monstruo era muchísimo más divertido que el niño, que no hacía más que comer, dormir  y llorar de vez en cuando. Ni cortos ni perezosos, se colaron por la rendija de debajo de la puerta, y dieron el cambiazo: se llevaron al monstruo y dejaron al aburrido bebé humano en la cuna.

En cuanto se acabó el revuelo, la madre se abalanzó sobre su chiquitín para comérselo a besos ¡Qué alegría! ¡La idea había funcionado!

Y así fue cómo, gracias a un extraño truco, la mujer de esta historia recuperó a su amado hijo. Los duendecillos del bosque, por su parte, no volvieron a aparecer por la aldea y se quedaron para siempre con el feo pero simpático monstruito que tanto les hacía reír.


(c) CRISTINA RODRÍGUEZ LOMBA
Extraído de https://www.mundoprimaria.com/cuentos-infantiles-cortos/los-duendecillos
EL ENANO SALTARÍN


HABÍA UNA VEZ UN MOLINERO POBRE QUE TENÍA UNA HIJA INTELIGENTE. EL MOLINERO ESTABA TAN ORGULLOSO QUE SIEMPRE PRESUMIA DE ELLA.

UN BUEN DÍA, LLEGÓ A ALARDEAR DE LA JOVEN ANTE EL REY, DICIENDO: " MAJESTAD, MI HIJA ES TAN LISTA QUE PUEDE HILAR PAJA Y CONVERTIRLA EN ORO".

EL REY NO SE LO CREYÓ, PERO COMO ERA MUY CODICIOSO, ORDENÓ QUE LA HIJA DEL MOLINERO FUERA A PALACIO. UNA VEZ ALLÍ LA LLEVÓ A UN CUARTO DONDE HABÍA UNA RUECA Y UN MONTÓN DE PAJA.

"CONVIERTE ESTA PAJA EN ORO DE AQUÍ A MAÑANA O MORIRÁS", DIJO EL REY. Y LA DEJÓ ENCERRADA.

LA JOVEN, MUY ASUSTADA, DIJO SOLLOZANDO: "YO NO PUEDO HILAR LA PAJA Y CONVERTIRLA EN ORO".

DE REPENTE, LA PUERTA SE ABRIÓ DE PAR EN PAR Y UN HOMBRECILLO ENTRÓ EN EL CUARTO.

¿QUÉ ME DARÁS, DIJO EL HOMBRECILLO, SI HILO LA PAJA Y LA CONVIERTO EN ORO?

"TE DARÉ MI COLLAR", DIJO LA HIJA DEL MOLINERO SECÁNDOSE LAS LÁGRIMAS.

EL HOMBRECILLO SE SENTÓ A LA RUECA Y EMPEZÓ A HILAR. TRABAJÓ TODA LA NOCHE Y POR LA MAÑANA YA HABÍA CONVERTIDO TODA LA PAJA EN FINO HILO DE ORO. ENTONCES, DESAPARECIÓ.

CUANDO EL REY ENTRÓ Y VIO EL ORO, SE QUEDÓ ASOMBRADO ADEMÁS DE COMPLACIDO. LLEVÓ A LA HIJA DEL MOLINERO A UN CUARTO MÁS GRANDE CON OTRA RUECA Y OTRO MONTÓN DE PAJA AÚN MAYOR.

"CONVIERTE LA PAJA EN ORO DE AQUÍ A MAÑANA O MORIRÁS", DIJO EL REY. Y LA DEJÓ ENCERRADA.

LA JOVEN SE ECHÓ A LLORAR. AL POCO RATO LA PUERTA SE ABRIÓ Y APARECIÓ EL HOMBRECILLO.

¿QUÉ ME DARÁS, LE PREGUNTÓ EL HOMBRECILLO, SI HILO EL MONTÓN DE PAJA Y LO CONVIERTO EN ORO?

"TE DARÉ MI ANILLO", RESPONDIÓ LA HIJA DEL MOLINERO. Y EL HOMBRECILLO SE LO ARREBATÓ.



EL HOMBRECILLO SE SENTÓ A LA RUECA Y EMPEZÓ A HILAR. POR LA MAÑANA YA HABÍA CONVERTIDO TODA LA PAJA EN ORO. ENTONCES, DESAPARECIÓ.

CUANDO EL REY ENTRÓ Y VIO EL ORO, SE QUEDÓ AÚN MÁS ASOMBRADO Y COMPLACIDO. PERO COMO ERA MUY CODICIOSO, TODAVÍA QUERÍA MÁS.

LLEVÓ A LA HIJA DEL MOLINERO A UN CUARTO MUCHO MÁS GRANDE Y CON MUCHA MÁS PAJA.

"CONVIERTE ESTA PAJA EN ORO DE AQUÍ A MAÑANA O MORIRÁS", DIJO EL REY. Y LA DEJÓ ENCERRADA.

LA JOVEN SE ECHÓ A LLORAR, PERO LA PUERTA SE ABRIÓ SE REPENTE Y APARECIÓ EL HOMBRECILLO.

¿QUÉ ME DARÁS SI HILO ESTE GRAN MONTÓN DE PAJA Y LO CONVIERTO EN ORO?, PREGUNTÓ.

"NO ME QUEDA NADA QUE DARTE", DIJO LA JOVEN.

"PROMÉTEME, DIJO EL HOMBRECILLO, QUE CUANDO SEAS REINA ME DARÁS TU PRIMER HIJO". ELLA PENSÓ QUE NUNCA JAMÁS SERÍA REINA, Y SE LO PROMETIÓ.

EL HOMBRECILLO SE SENTÓ A LA RUECA, TRABAJÓ TODA LA NOCHE Y LUEGO, DESAPARECIÓ. EL REY SE ALEGRÓ MÁS QUE NUNCA A LA VISTA DEL ORO.

"CASATE CONMIGO Y SEREMOS SIEMPRE RICOS", LE DIJO EL REY A LA HIJA DEL MOLINERO. SE CELEBRÓ LA BODA Y LA JOVEN SE CONVIRTIÓ EN REINA.



LA REINA TUVO SU PRIMER HIJO Y ERA TAN FELIZ QUE SE OLVIDÓ DE LA PROMESA HECHA AL HOMBRECILLO.

UN DÍA, ÉSTE VOLVIÓ Y SE LA RECORDÓ. LA REINA SE ECHÓ A LLORAR Y EL HOMBRECILLO LE DIJO: "TE DOY TRES DÍAS PARA QUE AVERIGÜES MI NOMBRE. SI LO LOGRAS, TE QUEDARÁS CON TU HIJO". Y DESAPARECIÓ.

LA REINA PASÓ LA NOCHE Y EL DÍA RECORDANDO LOS NOMBRES CONOCIDOS Y ENVIÓ A MENSAJEROS POR EL REINO PARA QUE AVERIGUARAN LOS NOMBRES NUEVOS.

AL DÍA SIGUIENTE, EL HOMBRECILLO APARECIÓ Y LA REINA PREGUNTÓ: ¿ES TOMÁS, BLAS O BARRABÁS?

"NO, NO HAS ACERTADO", DIJO EL HOMBRECILLO.

AL DÍA SIGUIENTE, CUANDO EL HOMBRECILLO APARECIÓ, LA REINA PROBÓ CON OTROS NOMBRES: ¿TE LLAMAS PATIZAMBO, PATATORCIDA O PATIDIFUSO?

"NO, NO HAS ACERTADO", DIJO EL HOMBRECILLO. ! SI NO ADIVINAS MI NOMBRE MAÑANA, ME LLEVARÉ AL NIÑO.

A LA MAÑANA SIGUIENTE, EL ÚLTIMO MENSAJERO LLEGÓ A PALACIO Y FUE A VER A LA REINA.

"NO TRAIGO MÁS NOMBRES, DIJO, PERO AL ATRAVESAR EL BOSQUE ESCUCHÉ A UN HOMBRECILLO CANTAR UNA CANCIÓN QUE DECÍA: "PRONTO ME LLEVARÉ AL CHIQUITÍN PORQUE ME LLAMO ENANO SALTARÍN".

CUANDO AL DÍA SIGUIENTE LLEGÓ EL HOMBRECILLO, LA REINA LE PREGUNTÓ: ¿TE LLAMAS AGUSTÍN, FERMÍN O QUIZÁS.... ENANO SALTARÍN?

LLENO DE RABIA, EL HOMBRECILLO DIO TAL PATADA AL SUELO QUE LO ATRAVESÓ CON EL PIE. CUANDO LO SACÓ, ECHÓ A CORRER Y JAMÁS NADIE LE VOLVIÓ A VER.

FIN
Extraído de https://www.muchoscuentos.com/cuentos-cl%C3%A1sicos/el-enano-saltar%C3%ADn/

Barba Azul






En un país perdido entre montañas vivía un señor feudal que tenía muy mal genio. A causa de ello, ninguna muchacha quería ir a servir a su castillo.

Buscadme una criada donde sea -dijo un día el señor feudal a unos conejos.-. En recompensa, os dejaré comer las zanahorias de mi huerto.

-¿Trabajar en tu castillo? -dijeron los conejos, echando a correr-. ¿No sabes que todos te llaman "Barba Azul" a causa de tu mal genio y de tu barba azulada?

-¡Fuera de mi vista, deslenguados! -gritó "Barba Azul", demostrando así su mal genio.

Un día, desde un pueblo muy lejano, llegaron al castillo dos hermanas. La morena se llamaba Ana María y la rubia se llamaba Rosa y las dos buscaban trabajo.

-Muy jóvenes me parecéis para ocuparos de tan duros menesteres, muchachas -dijo "Barba Azul"-. Pero me quedaré con vosotras.

Pasaron los días y Barba Azul se sentía muy contento de haber empleado a las dos muchachas.

-¡Ja, ja, ja! -pensó-. Trabajan sin parar durante todo el día y comen como dos pajaritos. ¡Estas son las criadas que me convenían!




Cierta mañana que Rosa había salido a la compra, Barba Azul dijo a Ana María, entregándole un manojo de llaves:

-Voy a estar unos días fuera. Toma estas llaves para que, durante mi ausencia, puedas abrir y limpiar todas las habitaciones. Pero no abras la puerta del gabinete azul.

Pero Ana María, que era muy curiosa, no pudo resistir la tentación de abrir la puerta del gabinete azul.

-Seguramente -pensó-, mi señor guarda en esa habitación un hermoso tesoro.

Pero en la habitación no había ningún tesoro, sino varias niñas convertidas en estatuas de piedra.

-¡Oh! -gritó Ana María, muy asustada.

-A ti te ocurrirá lo mismo que a ellas -dijo el gato-. Mi señor las convirtió en estatuas de piedra por haber sido tan curiosas como tú.




Barba Azul regresó al castillo antes de lo previsto y sorprendió a Ana María saliendo de la habitación azul.

-¡Perdón! -suplicó Ana María.

-¡No hay perdón para ti! -respondió Barba Azul-. Has entrado en la habitación prohibida y voy a castigarte como a las otras.

Cuando Rosa regresó al castillo y se enteró de lo sucedido, se abrazó llorando a su hermana.

-¿Qué podemos hacer?

-Sube a una de las torres -dijo Ana María-, a ver si llegan nuestros hermanos.

-¿No recuerdas que hoy prometieron venir a visitarnos?

-¡Hermanita, hermanita! -gritó la muchacha-. ¿Ves algo?

-¡No! -respondió Rosa-. Sólo veo una nube de polvo y los cuervos que revolotean alrededor del castillo.

-¡Os voy a convertir a las dos en estatuas! -gritó Barba Azul.

-¡Perdón, perdón! -suplicaron las dos muchachas.

Pero entonces llegaron los hermanos de Rosa y Ana María y se llevaron preso a Barba Azul por orden del Rey.

Al salir Barba Azul del castillo, todas las estatuas recobraron su forma primitiva.

Rosa y Ana María se quedaron a vivir en el castillo y celebraron una alegre fiesta con todos los animalitos del bosque.

Extraído de https://www.muchoscuentos.com/cuentos-cl%C3%A1sicos/barba-azul/

Clásicos de siempre

Las historias de siempre ... y las nuevas versiones también...



El mago Merlín
Autor Anónimo





Hace muchísimos años, cuando Inglaterra no era más que un puñado de reinos que batallaban entre sí, vino al mundo Arturo, hijo del rey Uther.

La madre del niño murió al poco tiempo de nacer éste, y el padre se lo entregó al mago Merlín con el fin de que lo educara. El mago Merlín decidió llevar al pequeño al castillo de un noble, quien, además, tenía un hijo de corta edad llamado Kay. Para garantizar la seguridad del príncipe Arturo, Merlín no descubrió sus orígenes.

Cada día Merlín explicaba al pequeño Arturo todas las ciencias conocidas y, como era mago, incluso le enseñaba algunas cosas de las ciencias del futuro y ciertas fórmulas mágicas.

Los años fueron pasando y el rey Uther murió sin que nadie le conociera descendencia. Los nobles acudieron a Merlín para encontrar al monarca sucesor. Merlín hizo aparecer sobre una roca una espada firmemente clavada a un yunque de hierro, con una leyenda que decía:

"Esta es la espada Excalibur. Quien consiga sacarla de este yunque, será rey de Inglaterra"




Los nobles probaron fortuna pero, a pesar de todos sus esfuerzos, no consiguieron mover la espada ni un milímetro. Arturo y Kay, que eran ya dos apuestos muchachos, habían ido a la ciudad para asistir a un torneo en el que Kay pensaba participar.



Cuando ya se aproximaba la hora, Arturo se dio cuenta de que había olvidado la espada de Kay en la posada. Salió corriendo a toda velocidad, pero cuando llegó allí, la puerta estaba cerrada.

Arturo no sabía qué hacer. Sin espada, Kay no podría participar en el torneo. En su desesperación, miró alrededor y descubrió la espada Excalibur. Acercándose a la roca, tiró del arma. En ese momento un rayo de luz blanca descendió sobre él y Arturo extrajo la espada sin encontrar la menor resistencia. Corrió hasta Kay y se la ofreció. Kay se extrañó al ver que no era su espada.


Arturo le explicó lo ocurrido. Kay vio la inscripción de "Excalibur" en la espada y se lo hizo saber a su padre. Éste ordenó a Arturo que la volviera a colocar en su lugar. Todos los nobles intentaron sacarla de nuevo, pero ninguno lo consiguió. Entonces Arturo tomó la empuñadura entre sus manos. Sobre su cabeza volvió a descender un rayo de luz blanca y Arturo extrajo la espada sin el menor esfuerzo.


Todos admitieron que aquel muchachito sin ningún título conocido debía llevar la corona de Inglaterra, y desfilaron ante su trono, jurándole fidelidad. Merlín, pensando que Arturo ya no lo necesitaba, se retiró a su morada.

Pero no había transcurrido mucho tiempo cuando algunos nobles se alzaron en armas contra el rey Arturo. Merlín proclamó que Arturo era hijo del rey Uther, por lo que era rey legítimo. Pero los nobles siguieron en guerra hasta que, al fin, fueron derrotados gracias al valor de Arturo, ayudado por la magia de Merlín.

Para evitar que lo ocurrido volviera a repetirse, Arturo creó la Mesa Redonda, que estaba formada por todos los nobles leales al reino. Luego se casó con la princesa Ginebra, a lo que siguieron años de prosperidad y felicidad tanto para Inglaterra como para Arturo.

"Ya puedes seguir reinando sin necesidad de mis consejos -le dijo Merlín a Arturo-. Continúa siendo un rey justo y el futuro hablará de ti"





Fin

Visto y leído en: 12ª Maratón de Lectura  Fundación Leer http://leer.org.ar/
Extraído de http://biblio-cuentos.blogspot.com/2015/01/el-mago-merlin-autor-anonimo.html



¿QUÉ PASARÁ CON EL CUENTO DE LA BELLA DURMIENTE SI ELLA NO SE PUDIERA DORMIR?


EL INSOMNIO DE LA BELLA DURMIENTE


de Rocío Sanz


La Bella Durmiente tenía insomnio.

¡Qué tragedia!

Tú recordarás el cuento de la Bella Durmiente: la maldición del hada mala y cómo la princesa se pincha el dedo con un huso de hilar y cae como muerta. Recordarás que interviene el hada buena y modifica el hechizo:

–La princesa no morirá. Dormirá por cien años y entonces vendrá un príncipe a despertarla.

También te acordarás que todo el palacio se duerme y crece un espeso bosque a su alrededor.

Todo había salido bien hasta ese momento. Dormían ya el rey y la reina, los perros y los canarios, las damas y los caballeros, los guardias y los lacayos. Dormían el fuego en la chimenea y el agua de la fuente, pero la protagonista del cuento, la mismísima Bella Durmiente, ¡tenía insomnio y no se podía dormir!

El hada madrina no sabía qué hacer. En todo aquel palacio dormido sólo velaba el aya anciana que había criado a la princesa y había venido a vigilar su sueño. ¡Pero no había tal sueño! La Bella Durmiente padecía insomnio.

El hada agitaba en vano su varita mágica: la princesa no se dormía. Se paseaba con el aya por los salones dormidos, pero no le llegaba el sueño.

–¡Esto no es posible! –se quejó la anciana, fatigada de caminar–. ¡La Bella Durmiente no puede pasar cien años despierta!

–¡Estaré hecha una ruina cuando aparezca el príncipe! –clamó la pobre princesa–. Hada madrina, ¡tienes que hacer algo!

El hada se quedó pensativa un momento. Luego exclamó:

–¡Ya sé! Pediré prestada la manzana de Blancanieves. La morderás y caerás como dormida. Contrataremos a los siete enanos: ellos te fabricarán un precioso ataúd de cristal para que te encuentre el príncipe.

–¡Nooo! –protestó la princesa–. ¡Yo no quiero al príncipe de Blancanieves, ella se pondría celosa! Yo quiero a mi propio príncipe. ¡Este es MI cuento! –sollozaba.

–Podríamos cambiarle el nombre… –meditó el hada–. Ponerle… “La Bella Insomne del Bosque”… Pero significaría mucho trabajo extra –recapacitó–. Habría que irse al siglo dieciocho y cambiar el texto original, contratar otras seis hadas madrinas, una bruja especial, ¡el sindicato de brujas protestaría por las horas extras! Y con la inflación –terminó diciendo el hada– el costo sería prohibitivo.

–¡Además –clamó la princesa– los niños me conocen como la Bella Durmiente y no es justo que me cambies el nombre! ¡Ay, madrina! ¿Qué voy a hacer durante cien años despierta y sola?

–Podrías escribir un libro de soledad… –sugirió el aya.

–¡Ya está escrito! –exclamó la pobre Bella Despierta, y se echó a llorar.

Los niños escucharon su llanto.

Los niños solos oyeron los sollozos de aquella pobre muchacha y decidieron ayudarla.

Vinieron de todas partes y le contaron cuentos para entretener su vigilia.

Cada niño y cada niña inventó un cuento sobre el insomnio de la Bella Durmiente. ¡Hay tanto que hacer en cien años!: cosas útiles y bellas, juegos y viajes, libros, fantasías y realidades.

La Bella Durmiente jugó con los niños y los cien años se le pasaron en un suspiro.

Cuando, al fin, llegó el príncipe, se sorprendió de encontrarla despierta y fresca como una niña. ¡Hasta el aya se había conservado fresca!

El palacio despertó, como en el cuento original, y las bodas del príncipe y la princesa se celebraron con gran pompa y alegría. Ninguno de los dormidos supo nunca del insomnio de la Bella Durmiente.

Pero tú sí sabes el secreto y, cuando quieras, puedes inventar un cuento para consolar a la Bella Durmiente cuando no pueda dormir.


FIN

© Rocío Sanz



Ilustración: ©Ana Burgos Baena (Anuki) https://elzeppelindeana.com/
http://anazeppelin.blogspot.com/2009/02/el-insomnio-de-la-bella-durmiente-y-la.html

Libro: El insomnio del la Bella Durmiente. Autor: Rocío Sanz; ilustraciones, Álvaro Borrasé.
Editorial Costa Rica, 1986.

Rocío Sánz, escritora y compositora, es una de las figuras más significativas de la literatura infantil de Costa Rica. Nació en San José, en 1934, y falleció en México, en 1993.

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